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Jurisprudencia delito de conducción temeraria, la aseguradora no puede repetir contra el asegurado.

02/05/2019

Jurisprudencia delito de conducción temeraria, la aseguradora no puede repetir contra el asegurado.

La Audiencia Provincial de Murcia en su sentencia 772/2018, de 29 de noviembre (Rec. 896/2018) absolvió al asegurado de la acción de repetición para reclamarle el pago de las indemnizaciones abonadas a los perjudicados en un accidente de tráfico en el que aquel fue condenado penalmente como autor de un delito de conducción temeraria, en concurso ideal con cuatro delitos de lesiones por imprudencia.

Ello lo fundamenta en por considerar que las lesiones no fueron causadas de forma dolosa, sino por imprudencia.

El art. 19 de la Ley 50/1980, del contrato de seguro, señala "el asegurador estará obligado al pago de la prestación, salvo en el supuesto de que el siniestro haya sido causado por mala fe del asegurado", la sentencia señala que lo exigible es que concurra dolo, es decir, intencionalidad de la persona de conseguir el resultado lesivo.

Dicho requisito no concurre en el caso de examinado ya que el dolo del asegurado era respecto a la conducción temeraria, pero no se imputó al mismo buscar con su conducta causar las lesiones de los otros ocupantes del vehículo contrario ni los daños, pues la sentencia penal claramente lo constata al tipificar las lesiones como imprudentes.

Como señala el Tribunal Supremo, la intencionalidad que exige la LCS no se refiere en abstracto a cualquier conducta de la que se siga el resultado del siniestro, sino a la causación o provocación de este, pues no todo supuesto de dolo penal, en su modalidad de dolo eventual, comporta dolo del asegurado equivalente a la producción intencional del siniestro.

Además, existe un seguro voluntario que cubre los hechos de la circulación. Se trata de un supuesto similar al de las lesiones o daños causados por el conductor bajo la influencia de bebidas alcohólicas, que quedan excluidos del ámbito de cobertura del seguro obligatorio pero no del voluntario si no hay un pacto expreso, que en el presente caso no existe.